Santa Fé 148, La Bianca (0345) 425-1617
Pastor Carlos

Lo que creemos

La Biblia

Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios y es la revelación de Dios y su voluntad a toda la humanidad. Por ella crece y se sustenta nuestra fe en Dios. Fue escrita por hombres inspirados por el Espíritu Santo para transmitir su mensaje a la humanidad. Es nuestra guía para la vida Cristiana y el credo de todo verdadero creyente. (2 Pedro 1:20-21; Romanos 10:17; 2 Timoteo 3:16-17).

El único Dios

Creemos que Dios es uno solo, revelado en tres personas como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Él es el creador de todo el universo y el que sustenta todo por su poder. Él está al tanto de todo lo que sucede en la creación y es soberano, su voluntad siempre prevalecerá. (Génesis 1:1; Salmos 90:2; Deuteronomio).

El único Dios
La Humanidad

La Humanidad

Creemos que la humanidad fue creada por Dios, a su imagen. Cuando el pecado entro a la creación por la desobediencia de los primeros humanos, Adán y Eva, esa imagen fue corrompida y necesita ser restaurada por el Autor Original, Dios mismo. (Génesis 1:27; Salmos 8:3-5; Romanos 3:23; Romanos 5:12 y 18-19).

La Eternidad

Dios es eterno, sin comienzo y sin fin. Creemos en la vida eterna que Dios otorga a cada persona al recibir a Cristo como su Señor y salvador. (Juan 5:24)

La Eternidad
La Eternidad

Cristo Jesús

Creemos que Jesucristo es Dios, manifestado en carne, nacido de una virgen como el Mesías prometido en las escrituras para entregarse como sacrificio perfecto en la cruz por los pecados del mundo. El resucitó el tercer día y ascendió al cielo para demostrar su poder sobre el pecado y la muerte. Intercede por nosotros delante del Padre. Creemos que Jesucristo vuelve por segunda vez y habrá un día designado por Dios donde toda rodilla se doblará y todos confesarán que él es Rey de Reyes y Señor de Señores. (Isaías 9:6; Juan 1:1-5; Hebreos 1:1-4; 1 Corintios 15:1-7; Hebreos 7:25; Filipenses 2:5-11).

La Salvación

Creemos que la salvación es un regalo de Dios. Todos pecamos y nos encontramos alejados de Dios. Ninguna obra humana puede salvarnos, la obra de Cristo al morir en la cruz ya aseguró la salvación para los que creen en él. El que cree en él lo demuestra al invocarle e invitarle a ser su Salvador y Señor. Esta salvación depende del poder y la gracia de Dios. (Romanos 6:23; Efesios 2:8-9; Juan 10:27-30; 1 Pedro 1:3-5).

La Salvación
El Espíritu Santo

El Espíritu Santo

Creemos que el Espíritu Santo es Dios, igual a Dios Padre y Dios Hijo. Él está presente en el mundo para convencer a la humanidad de su necesidad de ser salva de sus pecados. El reside en el creyente desde el momento de su conversión. Por Su poder, el creyente puede vivir una vida que le agrada a Dios, demostrando la evidencia de ser guiado por el Espíritu. El también reparte dones a cada creyente como Dios mismo lo desea, para el crecimiento de la iglesia que es el cuerpo de Cristo. (Juan 16:7-13; Hechos 1:8; 1 Corintios 12:11; Efesios 1:13, Tito3:5).

El Bautismo

Creemos que el Bautismo es una ordenanza dada por Cristo a su iglesia, es un acto de identificación con la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. Por eso creemos que debe ser por inmersión en agua, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. El bautismo es una declaración pública del creyente que ha creído en Cristo y que quiere identificarse con él. El bautismo no salva, pues la salvación no es por obras, pero es el primer paso que demuestra la obediencia a Dios de todo verdadero creyente. (Colosenses 2:12; Mateo 28:19-20; Romanos 6:1-6).

El Bautismo
La Cena del Señor

La Cena del Señor

La Cena del Señor es la segunda ordenanza dada por Cristo a su iglesia. Al participar del pan y de la copa celebramos que la muerte de Cristo en la cruz pagó nuestra deuda por nuestros pecados y que ha instituido un nuevo pacto. La participación en la cena no salva, el pan y la copa son memoriales, del cuerpo y la sangre de Cristo. (Mateo 26:26-30; Marcos 14:22-26; Juan 13:1-38; 1 Corintios 11:23-29).

La Iglesia

Creemos que la iglesia fue constituida por Cristo; que es su cuerpo, y que está compuesta por los que han creído en él para salvación. Es el organismo que tiene el poder y la autoridad para evangelizar con el mensaje de salvación. Es, también, el lugar donde todo creyente crece y madura espiritualmente al participar con otros de la adoración a Dios, en comunión unos con otros, en el servicio a los necesitados, en el estudio de la Palabra de Dios y en dar testimonio a otros de la fe en el Señor Jesucristo. (Mateo 16:18; Efesios 4:11-16; Colosenses 1:18).

La Iglesia